
El papel de las mujeres en la Biblia, y por ende en la Iglesia, es sin lugar a dudas uno de los asuntos más polémicos que han salpicado a la fe cristiana. Es muy frecuente encontrar diversas posturas enfrentadas al respecto, tanto entre creyentes como en no creyentes: que las Sagradas Escrituras son sexistas porque las escribieron hombres, que Jesucristo fue uno de los primeros feministas de la Historia, que la Iglesia debería potenciar el ministerio ejercido por mujeres… Junto con quienes insisten en el monopolio masculino en casi cualquier liderazgo cristiano. De semejante controversia, surge este desafío de revisar toda la cuestión femenina tratada en la Biblia. ¿Serán realmente ciertas todas esas alegaciones de misoginia en torno a ella?